Me sigo asombrando, cuando he pensando en él como el primero al que dedicar mi segunda entrada. Es canela y tiene mucho pelo.
Gruñe cuando come y cuando algo le incomoda, y mueve el rabo cuando le digo "cariño".
Sólo sueña con estar pegado a mí y que lo acaricie, y aunque antes era descrito como un perro malo y agresivo conmigo no lo es.
Danko, así se llama, y ha sido una sorpresa el conocerle..
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